Investigación ocular / Ojo seco / 2022
Investigación sobre el ojo seco en 2022: 32 estudios destacados en humanos
Un gran ensayo de prevención con omega-3 no halló una reducción de los nuevos diagnósticos de ojo seco, mientras que los estudios de tratamiento, poblacionales y de diagnóstico probaron otros enfoques y medidas.
El panorama de 2022
Destacan tres temas:
- Un gran ensayo aleatorizado de prevención no halló una reducción de los nuevos diagnósticos de ojo seco con suplementos diarios de omega-3 de origen marino.
- Varios tratamientos controlados mejoraron determinados signos, pero los resultados secundarios prometedores no siempre alcanzaron el criterio principal del ensayo.
- Los estudios poblacionales y de diagnóstico mostraron hasta qué punto las estimaciones y las impresiones clínicas dependen de las definiciones, los síntomas y los métodos de medición.
Cada título enlazado abre el estudio en PubMed, en el sitio web de la editorial o en su página DOI. Esas páginas están en inglés.
Qué muestra la investigación
La evidencia de 2022 apunta en varias direcciones. Los grandes ensayos aleatorizados dieron respuestas útiles sobre el tratamiento y la prevención, entre ellas los resultados claramente negativos de la prevención con omega-3 y del tanfanercept. Los dispositivos y los colirios más recientes produjeron cambios prometedores en los signos, pero los síntomas y los criterios fijados de antemano contaron a veces una historia distinta. Los estudios poblacionales ampliaron el panorama de quién declara tener ojo seco o recibe ese diagnóstico, mientras que las primeras herramientas diagnósticas todavía necesitan pruebas independientes.
Tratamientos controlados y prevención
Estos estudios ponen a prueba colirios, dispositivos, estimulación nasal y suplementos. Los ensayos de mayor tamaño ofrecen comparaciones más sólidas, y una medida secundaria favorable no anula un criterio principal no alcanzado.
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Gel de ciclosporina una vez al día en el ensayo COSMO
En un ensayo de fase 3 enmascarado en 37 hospitales de China, 627 adultos recibieron gel de ciclosporina al 0,05 % o su vehículo durante 84 días. Se produjo una mejoría relevante de la tinción corneal inferior en el 73,7 % del grupo activo frente al 53,2 % de los controles. El dolor ocular se refirió con más frecuencia con la ciclosporina; los hallazgos se aplican a los pacientes seleccionados del ensayo, con enfermedad de moderada a grave.
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Un agonista de TRPM8 no alcanzó los criterios principales de COMET-1
Un ensayo de fase 2b de 12 semanas y tres grupos comparó dos concentraciones de AR-15512, un agonista del receptor del frío, con el vehículo. Los criterios principales conjuntos fijados de antemano, las molestias y la prueba de Schirmer con anestesia, no mostraron diferencias significativas, aunque la dosis más alta favoreció al tratamiento en varias otras medidas lagrimales y de síntomas. Esas señales secundarias justificaban seguir investigando, no afirmar que el ensayo hubiera cumplido sus objetivos principales.
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Un aerosol nasal produjo cambios a corto plazo en las lágrimas y los síntomas
El ensayo enmascarado de fase 2 PEARL aleatorizó a 165 adultos a tres dosis de simpiniclina en aerosol nasal o a su vehículo. Las dosis más altas aumentaron las mediciones de Schirmer inmediatamente después del tratamiento y redujeron la sequedad durante una prueba de provocación en un ambiente controlado. Este experimento de dosis única demostró una respuesta aguda; no estableció un beneficio sostenido con el uso habitual.
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El diquafosol de acción prolongada mejoró la tinción corneal
Un ensayo multicéntrico japonés de fase 3 aleatorizó a 337 personas con ojo seco acuodeficiente a diquafosol de acción prolongada o placebo tres veces al día durante cuatro semanas. La tinción corneal alcanzó el criterio principal y la tinción conjuntival también mejoró más con el colirio activo; otros resultados secundarios no alcanzaron sus objetivos. La pauta con menos aplicaciones resulta atractiva, pero no se evaluó el cumplimiento en el uso cotidiano.
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El omega-3 marino no previno el ojo seco en VITAL
En un análisis previsto de antemano del ensayo aleatorizado VITAL, 23 523 adultos de Estados Unidos sin ojo seco previo tomaron 1 gramo diario de omega-3 marino o placebo durante una mediana de 5,3 años. Los nuevos diagnósticos de ojo seco confirmados en las historias clínicas se produjeron en el 2,0 % de cada grupo. Este sólido resultado sobre la prevención no responde a la pregunta de si un suplemento ayuda a quien ya tiene una enfermedad con síntomas.
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La IPL añadida a la expresión glandular mejoró algunos signos y la valoración de la sequedad
Se aleatorizó a pacientes con disfunción de las glándulas de Meibomio de moderada a grave a cuatro sesiones de luz pulsada intensa más expresión glandular o a luz simulada más expresión. El tiempo de ruptura lagrimal, varias medidas glandulares y una valoración de la sequedad ocular favorecieron a la luz activa en el seguimiento, mientras que la puntuación de síntomas del OSDI no difirió entre los grupos. La comparación con el tratamiento simulado ayuda a aislar el efecto del dispositivo, pero las medidas de síntomas dieron resultados dispares.
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Dos dispositivos de pulsación térmica al cabo de un año
Un ensayo multicéntrico con enmascaramiento del evaluador aleatorizó a 236 personas con ojo seco evaporativo de origen glandular a un tratamiento con iLux o con LipiFlow. A los 12 meses, iLux cumplió los márgenes de no inferioridad fijados de antemano para la puntuación glandular, la ruptura lagrimal no invasiva y las molestias por los síntomas. Ambos grupos recibieron un dispositivo activo, de modo que el estudio compara sistemas y no demuestra el beneficio de ninguno frente a no hacer el procedimiento.
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Un suplemento mixto de ácidos grasos y un subgrupo con muchos síntomas
Cincuenta adultos completaron un ensayo enmascarado de tres meses que comparaba un suplemento de omega-3 y omega-6 con un placebo de aceite. Los síntomas mejoraron en ambos grupos, y un subgrupo tratado con síntomas muy intensos mejoró respecto a su propio inicio; las medidas oculares objetivas no mostraron cambios significativos. El pequeño subgrupo y la falta de un resultado global claro de síntomas entre los grupos limitan cualquier afirmación de eficacia general.
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Comparación de dos concentraciones de ciclosporina
Un ensayo multicéntrico con doble enmascaramiento asignó a 450 pacientes a colirio de ciclosporina al 0,05 % o al 0,09 % durante tres meses. La concentración más alta mostró mayores mejorías en la tinción, la osmolaridad, las mediciones de Schirmer y los síntomas referidos, mientras que la más baja resultó más cómoda. Ninguna de las dos concentraciones fue claramente superior en el tiempo de ruptura lagrimal ni en las medidas celulares de la conjuntiva.
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El resultado principal del tanfanercept no fue significativo
Un estudio de fase 2 enmascarado y controlado con placebo probó el inhibidor del TNF tanfanercept en 100 pacientes durante ocho semanas, con una prueba controlada de provocación de ojo seco. La diferencia principal en la tinción corneal inferior fue pequeña y no estadísticamente significativa; otros signos tampoco alcanzaron la significación entre los grupos. Un subgrupo de participantes de 35 años o más apuntó a una posible señal, pero hace falta un nuevo ensayo diseñado para comprobarla.
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TearCare y LipiFlow, comparados directamente
Un ensayo aleatorizado con enmascaramiento del evaluador asignó a 135 pacientes con ojo seco de origen glandular a un único procedimiento con TearCare o con LipiFlow. La ruptura lagrimal, la secreción glandular y los síntomas mejoraron al cabo de un mes en ambos grupos, sin una ventaja global clara de ninguno de los tratamientos. Un ensayo con comparador activo y seguimiento breve no puede establecer cuánto dura cada efecto.
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Gotas de sangre obtenida por punción del dedo para el ojo seco grave
Un ensayo de viabilidad con enmascaramiento simple en dos centros aleatorizó a 60 pacientes al tratamiento habitual con o sin gotas añadidas de sangre autóloga obtenida por punción del dedo durante ocho semanas. Las puntuaciones de síntomas mejoraron más con las gotas añadidas, mientras que las diferencias entre los grupos en la tinción y la ruptura lagrimal no fueron significativas. La muestra pequeña y la falta de gotas placebo hacen necesario un ensayo enmascarado más amplio antes del uso habitual.
Patrones poblacionales y experiencia de los pacientes
Los registros administrativos permiten seguir a grupos grandes, pero dependen de los códigos diagnósticos. Las encuestas recogen los síntomas de personas que quizá nunca acudan a un profesional, por lo que sus estimaciones de prevalencia son una medida de otro tipo.
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Grupos de fármacos para la diabetes y diagnósticos posteriores de ojo seco
Los investigadores compararon los registros taiwaneses de 10 038 nuevos usuarios de inhibidores de SGLT2 con los de 1077 nuevos usuarios de agonistas del receptor de GLP-1, todos con diabetes tipo 2. Tras el ajuste, el ojo seco diagnosticado fue menos frecuente en el grupo de SGLT2, con una razón de riesgos instantáneos de 0,78. La elección del tratamiento y las diferencias no medidas entre los pacientes podrían explicar parte de esta asociación; no fue una comparación aleatorizada entre fármacos.
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El ojo seco en una gran cohorte con diabetes tipo 2
Un estudio taiwanés de historias clínicas comparó a 10 029 pacientes con diagnóstico de ojo seco con 142 491 pacientes con diabetes tipo 2 que no llegaron a recibir ese diagnóstico. Un peor control de la glucosa, la neuropatía, la retinopatía y varias intervenciones oculares se asociaron con el ojo seco. También aparecieron asociaciones con medicamentos, pero la prescripción y la gravedad de la enfermedad pueden introducir confusión en una comparación retrospectiva.
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Quince años de incidencia de ojo seco diagnosticado en Taiwán
Con datos del seguro nacional, los investigadores siguieron los casos nuevos de ojo seco codificados entre 2001 y 2015. La incidencia anual ajustada por edad aumentó en ambos sexos y se mantuvo más alta en las mujeres: de 2,06 a 4,91 por 1000 mujeres y de 0,97 a 2,52 por 1000 hombres. Los cambios en la búsqueda de atención o en la codificación podrían contribuir a esta tendencia, que mide diagnósticos y no toda la enfermedad.
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Ojo seco y hallazgos glandulares a partir de los 85 años
El estudio poblacional Ural Very Old Study examinó a unos 1500 adultos de 85 años o más. Aproximadamente el 14,5 % cumplía una definición de ojo seco que combinaba síntomas y prueba de Schirmer, mientras que algún grado de disfunción de las glándulas de Meibomio era frecuente. Las distintas definiciones de caso dieron estimaciones diferentes, y los resultados no deben generalizarse a adultos más jóvenes ni a otros entornos.
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Una encuesta comunitaria en São Paulo
Una encuesta por cuestionario a 582 adultos de la zona este de São Paulo halló que el 24,4 % refería síntomas intensos de ojo seco o un diagnóstico clínico previo. Esta medida combinada era más frecuente en las mujeres; la edad y la hipertensión también mostraron asociaciones en ellas. Una definición autodeclarada basada en síntomas o antecedentes no puede leerse como la prevalencia del ojo seco confirmado mediante exploración.
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Síntomas de ojo seco en estudiantes de secundaria de Shanghái
Una encuesta transversal a 4825 estudiantes durante el periodo de la COVID-19 halló que el 70,5 % obtenía al menos 13 puntos en la escala de síntomas OSDI. Una mayor exposición a pantallas, un peor sueño, el estrés y el sexo femenino se asociaron con puntuaciones de síntomas más altas. Ese llamativo porcentaje refleja un umbral de cuestionario en un contexto concreto, no un diagnóstico mediante exploración ocular ni una prueba de que las pantallas causaran los síntomas.
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Cómo usaban realmente los pacientes los colirios para el ojo seco
En una encuesta por internet a 2645 personas que usaban colirios para el ojo seco, solo el 10,2 % declaró aplicárselos con la frecuencia indicada en el prospecto. Muchos se los ponían cuando aparecían los síntomas, y quienes los usaban con más regularidad refirieron una mayor mejoría de los síntomas. La autoselección y el carácter autodeclarado de los datos impiden que la encuesta muestre que la frecuencia de aplicación causara por sí misma la diferencia.
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Depresión y gravedad del ojo seco en DREAM
Un análisis secundario siguió a 535 participantes del ensayo multicéntrico DREAM. Quienes daban positivo en el cribado de depresión tenían peores síntomas de ojo seco y una puntuación combinada de signos algo peor; los marcadores inflamatorios medidos no diferían con claridad. El cribado de depresión no era un diagnóstico clínico, y la asociación no establece cuál de las dos afecciones influyó en la otra.
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Cinco perfiles estadísticos de ojo seco en DREAM
Los investigadores volvieron a analizar los síntomas y los signos iniciales de 535 participantes de DREAM e identificaron cinco perfiles, entre ellos el de signos graves con síntomas más leves y el patrón inverso. El omega-3 no fue significativamente mejor que el placebo en ningún perfil. Los subtipos son grupos exploratorios obtenidos de una sola cohorte de un ensayo y necesitan validación en otras poblaciones.
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Ansiedad por la salud y síntomas emocionales en pacientes de consulta
Entre 206 pacientes chinos con ojo seco atendidos en consulta, las puntuaciones más altas de síntomas del OSDI y de ansiedad por la salud se asociaron con los resultados de los cuestionarios de depresión y ansiedad. Un análisis estadístico de mediación apuntó a que la ansiedad por la salud podría contribuir a esa relación. Como la encuesta recogió todas las medidas en un mismo momento, no puede determinar una secuencia causal.
Medición, mecanismos y efectos relacionados con la cirugía
Las nuevas herramientas de imagen y moleculares pueden poner de manifiesto patrones útiles, pero la mayoría de estos estudios son validaciones iniciales o comparaciones pequeñas. Sigue haciendo falta una asociación reproducible antes de que un marcador se convierta en una prueba clínica.
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Una aplicación de móvil para el cribado del ojo seco
Un estudio japonés en un solo centro comparó en 82 adultos, 42 de ellos con ojo seco, los síntomas y el intervalo máximo entre parpadeos medidos con una aplicación con las pruebas hechas en consulta. La puntuación combinada de la aplicación discriminó bien entre los grupos dentro de esta muestra, con un área bajo la curva de 0,91. Su menor valor predictivo negativo y la falta de pruebas externas limitan su papel como diagnóstico por sí sola.
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El parpadeo incompleto medido mediante análisis de vídeo
Los investigadores entrenaron un modelo de aprendizaje profundo del parpadeo con vídeos de 50 pacientes con ojo seco y 50 controles. Los parpadeos incompletos eran más frecuentes en el grupo con ojo seco, y el análisis a 30 fotogramas por segundo rindió mejor que el vídeo a menor velocidad. Las asociaciones con los síntomas y los signos fueron modestas; el modelo necesita validación más allá de esta muestra de casos y controles.
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El ojo seco redujo la repetibilidad de la biometría de cataratas
Antes de la cirugía de cataratas, los investigadores midieron 114 ojos dos veces el mismo día y compararon los resultados con los hallazgos lagrimales y de la superficie. Las mediciones de la curvatura corneal eran menos repetibles en los ojos con ojo seco; un tiempo de ruptura lagrimal más corto se asoció con una mayor variación de la curvatura y de la longitud axial. El diseño observacional señala un aspecto que debe tenerse en cuenta en la planificación, pero no comprueba si el tratamiento mejora el resultado refractivo final.
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MicroARN lagrimales: una primera muestra de descubrimiento
Se secuenciaron los microARN de las vesículas extracelulares de la lágrima de cinco pacientes con ojo seco y cinco controles. Los investigadores comunicaron 126 candidatos con expresión diferencial, entre ellos varios que el análisis de vías relacionó con la inflamación. Con solo diez participantes y muchas comparaciones, se trata de un resultado de descubrimiento y no de un panel diagnóstico validado.
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Dónde se rompe primero la película lagrimal en el ojo seco por Sjögren
Un estudio con queratógrafo comparó a 22 pacientes con ojo seco asociado a Sjögren con 22 pacientes cuyo ojo seco tenía otra causa. La primera ruptura de la película lagrimal se producía en una región inferior con más frecuencia en el grupo de Sjögren, un hallazgo en el límite de la significación estadística basado en los dos ojos de una muestra limitada. La localización por sí sola no se ha validado como forma de identificar la enfermedad de Sjögren.
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Las bacterias conjuntivales diferían entre los grupos con ojo seco
Los investigadores secuenciaron frotis conjuntivales de 23 ojos con ojo seco por Sjögren, 36 ojos con otros tipos de ojo seco y 39 ojos de control. La diversidad era menor en los dos grupos con ojo seco, y algunas abundancias relativas de bacterias diferían. Esta pequeña comparación transversal del microbioma no puede aclarar si esas diferencias contribuyen a la enfermedad o son consecuencia de ella.
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Citocinas lagrimales tras dos tratamientos glandulares
Un análisis a posteriori de un ensayo aleatorizado midió 20 citocinas lagrimales en 13 pacientes que recibieron IPL más expresión glandular y en 13 que recibieron compresas calientes más expresión. Muchos marcadores disminuyeron en ambos grupos, y en varios la reducción fue mayor tras la IPL. Los grupos pequeños y las múltiples pruebas de biomarcadores hacen que esta comparación de mecanismos sea preliminar.
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LASIK frente a SMILE: sensibilidad corneal y síntomas
En cuarenta pacientes miopes se aleatorizó un ojo a LASIK y el otro a SMILE, con un año de seguimiento. Los ojos operados con LASIK perdieron más sensibilidad corneal al principio, pero con ambos procedimientos la sensibilidad había vuelto a valores similares a los iniciales a los 12 meses; los síntomas de ojo seco referidos no difirieron. Las puntuaciones de síntomas de la persona en su conjunto no pueden atribuirse con precisión a un ojo operado.
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Un analizador de la superficie ocular en una muestra clínica
Un estudio hospitalario comparó las mediciones de un analizador no invasivo con las evaluaciones clínicas de las glándulas de Meibomio en 113 pacientes consecutivos. La pérdida glandular ayudó a distinguir la disfunción glandular diagnosticada dentro de esta muestra, con un área bajo la curva de 0,827. La consulta no era una muestra poblacional, y el punto de corte propuesto necesita validación independiente.
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Los signos glandulares y los síntomas de los pacientes apenas coincidían
Los investigadores volvieron a analizar los datos iniciales de 122 pacientes con disfunción de las glándulas de Meibomio reclutados para un ensayo de IPL. Las puntuaciones de síntomas SPEED no se correlacionaron de forma relevante con la ruptura lagrimal, la tinción, la secreción glandular ni los signos del borde palpebral, tampoco tras el ajuste por determinados factores. Los pacientes entraron en un estudio de tratamiento, por lo que el resultado quizá no describa a todas las poblaciones de consulta.