Investigación ocular / Ojo seco / 2023
Investigación sobre el ojo seco en 2023: 32 estudios destacados en humanos
Tres ensayos de fase 3 con perfluorohexiloctano marcaron un año en el que también se estudiaron la carga de los síntomas y las nuevas pruebas para el ojo seco.
El panorama de 2023
Destacan tres temas:
- Tres ensayos de fase 3 independientes hallaron que el perfluorohexiloctano mejoraba tanto la tinción corneal como los síntomas de sequedad en pacientes con disfunción de las glándulas de Meibomio.
- Un gran ensayo con ciclosporina mejoró la tinción corneal, pero no superó a su vehículo en el otro criterio principal, el de síntomas.
- Las encuestas y los estudios de biomarcadores subrayaron hasta qué punto las estimaciones del ojo seco y los resultados de las pruebas dependen de la población y del método de medición.
Cada título enlazado abre el estudio en PubMed, en el sitio web de la editorial o en su página DOI. Esas páginas están en inglés.
Qué muestra la investigación
La evidencia más sólida sobre tratamientos en 2023 procedió de ensayos aleatorizados, en especial de tres cohortes independientes con perfluorohexiloctano que hallaron mejorías tanto en la tinción como en la sequedad. Otros tratamientos dieron resultados más dispares: la ciclosporina ayudó en un signo, pero no en el criterio principal de síntomas de ESSENCE-2, y varias comparaciones más pequeñas mostraron mejorías limitadas en los síntomas o en la producción de lágrimas. Los estudios poblacionales documentaron una carga real, aunque con definiciones y muestras que no pueden combinarse en una única cifra de prevalencia. Los prometedores modelos de imagen y marcadores moleculares todavía requieren validación externa.
Tratamientos controlados
Varios ensayos probaron tratamientos para el ojo seco evaporativo de origen glandular, mientras que otros examinaron la inflamación, la estabilidad de la película lagrimal y distintos procedimientos. Los fármacos similares en ensayos diferentes corresponden a grupos de pacientes distintos, no a informes repetidos de un mismo experimento.
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Perfluorohexiloctano en el ensayo de fase 3 GOBI
El ensayo enmascarado GOBI aleatorizó a 599 adultos con ojo seco de origen glandular a colirio de perfluorohexiloctano o a suero salino hipotónico durante ocho semanas. Tanto la tinción corneal como la sequedad referida mejoraron más con el colirio activo, con lo que se cumplieron los criterios principales del ensayo; los acontecimientos adversos fueron en general leves. La comparación con suero salino y la población seleccionada del ensayo limitan lo que este estudio por sí solo dice sobre el uso a más largo plazo o sobre otras causas de ojo seco.
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Una segunda cohorte con perfluorohexiloctano en MOJAVE
MOJAVE fue un ensayo de fase 3 enmascarado e independiente que aleatorizó a 620 pacientes con disfunción de las glándulas de Meibomio a perfluorohexiloctano o a suero salino hipotónico. A las ocho semanas, tanto la tinción corneal total como los síntomas de sequedad favorecieron al tratamiento, lo que refuerza el resultado de GOBI en una cohorte distinta. El ensayo fue breve y comparó el colirio con suero salino, no con un tratamiento activo establecido.
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El perfluorohexiloctano, probado en China
Otro ensayo chino de fase 3, aleatorizado y enmascarado, comparó el perfluorohexiloctano, denominado SHR8058 en el estudio, con suero salino hipotónico en 312 pacientes analizados. Al cabo de 57 días, las puntuaciones de tinción corneal y de sequedad habían mejorado más con el colirio activo. Esto respalda el programa de desarrollo del tratamiento en distintos entornos, aunque el seguimiento no llegó a dos meses.
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La ciclosporina sin agua mejoró la tinción, pero no la sequedad frente al vehículo
ESSENCE-2 aleatorizó a 834 adultos a ciclosporina sin agua al 0,1 % o a su vehículo durante 29 días. La tinción corneal mejoró algo más con la ciclosporina, pero la puntuación de sequedad, el otro criterio principal, no difirió de forma significativa entre los grupos. Este estudio breve respalda un efecto sobre ese signo de la superficie, no una ventaja demostrada en los síntomas frente al vehículo durante el ensayo.
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Plasma rico en plaquetas frente a suero autólogo en el ojo seco por Sjögren
En un estudio aleatorizado con doble enmascaramiento, 38 personas con ojo seco asociado al síndrome de Sjögren primario recibieron colirio de plasma rico en plaquetas o de suero autólogo. Ambos grupos mejoraron en la tinción corneal y en el tiempo de ruptura lagrimal a las cuatro y a las 12 semanas, sin una diferencia clara entre los tratamientos. Las mediciones de Schirmer y las puntuaciones de síntomas no cambiaron de forma significativa, y la ausencia de un control inactivo limita lo que puede afirmarse sobre el beneficio absoluto de uno u otro tratamiento.
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Dos concentraciones de rebamipida en un ensayo controlado con placebo
Un ensayo aleatorizado asignó a 220 pacientes a rebamipida al 1 %, rebamipida al 2 % o placebo durante 12 semanas. La ruptura lagrimal mejoró más con el tratamiento activo, y la concentración al 2 % mostró además un mayor beneficio en la tinción corneal. Los síntomas mejoraron en todos los grupos sin una diferencia significativa en el OSDI, de modo que los resultados del ensayo en los signos no deben interpretarse como una ventaja demostrada en los síntomas.
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Pulsación térmica antes de la cirugía de cataratas
Cuarenta y seis pacientes de cataratas con disfunción de las glándulas de Meibomio de leve a moderada fueron aleatorizados, antes de la cirugía, a un tratamiento con LipiFlow o a un mes de compresas calientes y masaje palpebral. La ruptura lagrimal, los síntomas y las medidas glandulares favorecieron a LipiFlow antes y después de la cirugía. Cada grupo tenía solo 23 pacientes, el tratamiento no estaba enmascarado y el seguimiento terminó un mes después de la cirugía.
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Fototerapia combinada frente a tratamiento simulado
Un ensayo enmascarado y controlado con tratamiento simulado asignó a 100 personas con ojo seco evaporativo por disfunción glandular a tres sesiones de luz pulsada intensa más terapia con luz de baja intensidad o a un tratamiento simulado. Los síntomas medidos con el OSDI y el tiempo de ruptura lagrimal mejoraron más con el tratamiento activo a lo largo de tres meses; los resultados de Schirmer y la expresión glandular no cambiaron de forma significativa. Como se combinaron dos tipos de fototerapia, este ensayo no puede aislar la contribución de cada uno.
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Pomada de sulfuro de selenio en un ensayo de búsqueda de dosis
Un ensayo de fase 2 con doble enmascaramiento en 29 centros aleatorizó a 245 pacientes con disfunción de las glándulas de Meibomio a una pomada de sulfuro de selenio dos veces por semana, en una de dos concentraciones, o a su vehículo. A los tres meses, el grupo del 0,5 % tenía más glándulas abiertas y una mayor mejoría en la puntuación de síntomas que el del vehículo. Los resultados de una búsqueda de dosis necesitan confirmación y un seguimiento de seguridad más prolongado antes de definir el papel clínico del tratamiento.
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TearCare frente a ciclosporina en el ensayo SAHARA
SAHARA aleatorizó a 345 pacientes de 19 centros de Estados Unidos a dos procedimientos TearCare a lo largo de seis meses o a ciclosporina al 0,05 % dos veces al día. La ruptura lagrimal mejoró más con el procedimiento, mientras que los síntomas del OSDI mejoraron en ambos grupos sin una diferencia significativa entre ellos. Los evaluadores estaban enmascarados, pero los pacientes no podían estarlo, y el ensayo compara las pautas probadas, no todas las formas posibles de usar cada tratamiento.
Patrones poblacionales y experiencia diaria
Estos estudios describen síntomas, diagnósticos clínicos, exposiciones ambientales y carga funcional. Sus porcentajes emplean definiciones distintas y poblaciones seleccionadas, por lo que no deben tratarse como estimaciones de prevalencia intercambiables.
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Síntomas de ojo seco en universitarios polacos
Una encuesta transversal a 312 estudiantes universitarios polacos halló que el 57,1 % superaba el umbral de síntomas del OSDI fijado por el estudio. Un mayor uso de dispositivos electrónicos y varias medidas de salud o de estrés se asociaron con peores puntuaciones. La muestra de conveniencia y el cuestionario no permiten establecer una enfermedad confirmada mediante exploración ni mostrar que la exposición a los dispositivos causara los síntomas.
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Cómo cambiaron las estimaciones según la definición de caso en una ciudad inglesa
Los investigadores examinaron a 282 voluntarios adultos de Birmingham (Inglaterra), valorando tanto los síntomas como los signos oculares. Cerca del 32 % cumplía una definición basada en TFOS DEWS II, mientras que una definición basada en síntomas y antecedentes identificaba a un grupo algo distinto. Esta muestra de voluntarios ayuda a ilustrar el efecto de los criterios diagnósticos; no establece una prevalencia nacional para el Reino Unido.
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La regla 20-20-20 para las pausas de pantalla, a prueba
Veintinueve usuarios de ordenador con síntomas siguieron los recordatorios de un programa para hacer pausas 20-20-20 en un estudio de antes y después de dos semanas. Los síntomas y la fatiga visual digital se aliviaron mientras los recordatorios estuvieron activos, y el beneficio se desvaneció al retirarlos; la mayoría de los hallazgos lagrimales objetivos no cambió. Sin un grupo de control aleatorizado, el estudio no puede separar el efecto de las pausas de las expectativas ni de otros cambios en el uso de las pantallas.
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Una hora de videojuegos en el móvil en niños
Treinta y seis niños de seis a 15 años jugaron durante una hora a un videojuego en el móvil mientras los investigadores medían los parpadeos, los síntomas y los signos lagrimales. La frecuencia de parpadeo cayó de forma notable y los síntomas aumentaron justo después de jugar, pero las medidas de la película lagrimal no mostraron un cambio comparable. Este experimento de efecto inmediato no permite establecer que jugar con regularidad cause una enfermedad crónica de ojo seco.
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La carga declarada del ojo seco en ocho países europeos
Una encuesta transversal por internet comparó a 6084 adultos que declaraban tener enfermedad de ojo seco con 6161 que no la declaraban. El grupo con ojo seco refirió una peor función visual diaria, peor salud general y menor productividad laboral, con una carga mayor cuanto mayor era la gravedad declarada. El diagnóstico y los resultados fueron autodeclarados, y la autoselección limita las conclusiones causales o referidas a toda la población.
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Contaminación atmosférica y visitas por ojo seco en Changchun
Los investigadores relacionaron 10 809 visitas ambulatorias por ojo seco en Changchun (China), entre 2015 y 2021, con los registros de contaminación y meteorología de la ciudad. Las partículas en suspensión, el monóxido de carbono, el ozono y las variables meteorológicas mostraron asociaciones con las visitas en sus modelos. Las estimaciones regionales de exposición, los patrones de búsqueda de atención y los posibles factores de confusión hacen que el estudio no pueda demostrar que un contaminante concreto causara el ojo seco de un paciente determinado.
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Humedad y síntomas en centros españoles de atención ocular
Un estudio transversal multicéntrico evaluó los síntomas del OSDI en 1033 pacientes españoles de atención ocular y comparó lugares con menor y mayor humedad relativa. Los síntomas por encima del umbral eran algo más frecuentes en los lugares con menor humedad, pero la asociación ajustada con la humedad no alcanzó significación estadística. Las diferencias entre centros y la falta de un registro de la exposición individual también limitan una interpretación causal basada en el clima.
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Ojo seco antes de la cirugía de cataratas en una clínica noruega
Entre 218 pacientes evaluados antes de una cirugía de cataratas en Noruega, el 55,5 % cumplía una definición de ojo seco que combinaba síntomas y signos. Los síntomas eran frecuentes, pero concordaban mal con los signos medidos, lo que muestra por qué cualquiera de los dos por separado puede dejar fuera parte del cuadro. Se trata de pacientes que acudían por cataratas, no de una muestra representativa de todas las personas mayores.
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El tiempo antes de las visitas y los cambios en las medidas del ojo seco
Los investigadores relacionaron de forma retrospectiva la temperatura y la humedad locales de la semana previa a las visitas con mediciones repetidas de 33 pacientes con ojo seco. Una temperatura más baja siguió asociada con peores síntomas, tinción y osmolaridad en un análisis multifactorial, mientras que la humedad no se mantuvo como señal independiente. Esta pequeña serie clínica es sensible a otros factores estacionales y personales, y no permite establecer que el tiempo atmosférico sea la causa.
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Diabetes y hallazgos de ojo seco en una comparación ambulatoria
Una comparación transversal en una consulta de oftalmología examinó a 400 personas con y sin diabetes. El ojo seco moderado se registró con mucha más frecuencia en el grupo con diabetes, que además mostró una menor sensibilidad de los nervios corneales. La selección en la consulta y las diferencias entre los grupos de pacientes impiden que este resultado observacional cuantifique el efecto causal independiente de la diabetes.
Medición y herramientas diagnósticas
Las pruebas de imagen y lagrimales pueden identificar diferencias entre grupos de estudio, pero la pregunta clínicamente útil es si funcionan de forma fiable en pacientes nuevos y si añaden información a las evaluaciones establecidas.
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La IA midió la ruptura lagrimal en vídeos de lámpara de hendidura
Los investigadores entrenaron un modelo de imagen con más de 22 000 fotogramas de vídeo anotados de 158 ojos de 79 pacientes. El modelo estimó el tiempo de ruptura lagrimal y distinguió los casos de ojo seco con un área bajo la curva de 0,877 frente a la referencia diagnóstica del estudio. La evaluación interna retrospectiva, que incluía los dos ojos de algunos pacientes, debe replicarse en consultas independientes antes de su uso clínico.
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La osmolaridad lagrimal reflejó mal la enfermedad en DREAM
En 405 participantes del ensayo DREAM medidos a lo largo de un año, la osmolaridad lagrimal explicó menos del 5 % de la variación en los signos de ojo seco y no guardó una relación relevante con los síntomas del OSDI. Los cambios de osmolaridad tampoco siguieron a los cambios en los signos o en los síntomas. El análisis cuestiona su utilidad como medida aislada de gravedad o de respuesta dentro de esta cohorte tratada del ensayo.
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Otro modelo de vídeo para identificar el ojo seco
Un estudio retrospectivo entrenó una red convolucional con 244 vídeos de la superficie ocular, un ojo por persona, para distinguir a pacientes con ojo seco de controles sanos. Su prueba interna dio un área bajo la curva alta, de cerca de 0,98. Separar casos y controles en vídeos seleccionados es un resultado técnico prometedor, pero el rendimiento en pacientes habituales y en otras consultas sigue sin comprobarse.
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La MMP-9 y la osmolaridad lagrimales no rindieron igual
Un estudio observacional comparó un inmunoensayo de MMP-9 lagrimal y varios umbrales de osmolaridad con la gravedad clínica del ojo seco. La positividad de la MMP-9 mostró asociaciones más claras con la tinción y la gravedad, mientras que un punto de corte de osmolaridad por encima de 308 mOsm no distinguió los síntomas y los signos en conjunto. Ninguna de las dos asociaciones valida por sí sola una prueba como diagnóstico definitivo, y el resumen no indica el tamaño de la muestra.
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Agrupación de más de 82 000 imágenes de meibografía
Un modelo no supervisado agrupó 82 236 imágenes de meibografía de 20 559 personas en seis patrones de aspecto glandular. Un subgrupo de 280 participantes contaba con evaluaciones más completas de la superficie ocular, y los grupos de imágenes diferían en la pérdida glandular y en las medidas lagrimales. Estos grupos se desarrollaron dentro de este conjunto de datos y necesitan validación externa antes de poder orientar la atención.
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Patrones de los nervios corneales y proteínas lagrimales
Mediante imágenes confocales y mediciones de proteínas lagrimales se comparó a 43 pacientes con ojo seco con 16 participantes sanos. La ramificación de los nervios corneales era mayor en el grupo con ojo seco, y varias proteínas lagrimales se correlacionaban con las medidas nerviosas. La pequeña muestra transversal apunta a posibles vínculos entre los cambios nerviosos y el entorno lagrimal, no a un biomarcador validado ni a un mecanismo causal.
Biología de la lágrima y de la superficie ocular
Los estudios del microbioma, las citocinas, las mucinas y el ARN pueden generar hipótesis sobre los mecanismos de la enfermedad. Las muestras pequeñas y las numerosas comparaciones simultáneas hacen especialmente importante la replicación independiente.
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Frotis repetidos mostraron diferencias microbianas en la enfermedad glandular
Los investigadores tomaron muestras repetidas del párpado y de la conjuntiva a lo largo de tres meses en 60 personas con disfunción glandular, con disfunción glandular más problemas lagrimales o con ojos sanos. Las comunidades microbianas diferían entre los grupos, pero la variación entre individuos también era notable. La secuenciación de frotis no puede aclarar si los microbios contribuyeron a la enfermedad o cambiaron como respuesta a ella.
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Genes microbianos y proteínas lagrimales en una comparación pequeña
Un estudio con 40 personas combinó la secuenciación metagenómica del párpado y de la conjuntiva con el análisis de proteínas lagrimales. Los grupos con ojo seco y de control diferían en algunas funciones microbianas y proteínas lagrimales, incluidos vínculos relacionados con la mucina 16. Estas correlaciones exploratorias no establecen una causa microbiana del ojo seco ni una prueba lista para el uso clínico.
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ARN de vesículas extracelulares de la lágrima en diez participantes
Los investigadores secuenciaron el ARN de las vesículas extracelulares de la lágrima en cinco personas con un tiempo de ruptura lagrimal muy corto y cinco con un tiempo normal. Varios transcritos diferían entre los grupos en un cribado de miles de genes. La diminuta muestra de descubrimiento y el gran número de pruebas hacen imprescindible una replicación independiente antes de extraer conclusiones diagnósticas o sobre los mecanismos.
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Las citocinas lagrimales de DREAM no dieron un panel claro de gravedad
Un análisis de DREAM midió siete citocinas lagrimales en 131 participantes con ojo seco de diez centros. Ninguna reflejó con claridad los síntomas, y las asociaciones con los signos fueron débiles o a veces contrarias a un patrón sencillo de inflamación y gravedad. Los resultados aconsejan no tratar este pequeño panel de citocinas como una medida establecida de lo enfermos que están los ojos de un paciente.
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Genes de mucinas conjuntivales en usuarios de pantallas
Entre 79 usuarios de pantallas de visualización, las muestras de citología de impresión de 53 con ojo seco y 26 controles mostraron una menor expresión de varios genes de mucinas conjuntivales en el grupo con ojo seco. Algunas medidas de expresión guardaban relación con la ruptura lagrimal o con el menisco lagrimal. La comparación transversal no puede mostrar si los cambios en las mucinas causaron el ojo seco o fueron consecuencia de él.
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Proteómica lagrimal durante tres tratamientos activos con colirio
Ochenta pacientes con ojo seco de un ensayo enmascarado recibieron una de dos concentraciones de ciclosporina o diquafosol durante 12 semanas, mientras los investigadores seguían las medidas clínicas y las proteínas lagrimales. Varias medidas mejoraron respecto al inicio, pero las proteínas que cambiaron no siguieron de forma uniforme los resultados clínicos, y no surgió ningún biomarcador clínicamente aceptable. Al contar solo con grupos activos, este análisis tampoco puede atribuir a los colirios todas las mejorías observadas dentro de cada grupo.