Investigación ocular / Ojo seco / 2008
Investigación sobre el ojo seco en 2008: 33 estudios destacados en humanos
Los investigadores siguieron el ojo seco en distintas poblaciones y ámbitos clínicos, probaron tratamientos, obtuvieron imágenes de las glándulas de Meibomio y perfeccionaron las medidas comunicadas por los pacientes.
El panorama de 2008
Destacan tres temas:
- Un seguimiento de diez años en Beaver Dam halló que cerca de uno de cada cinco adultos mayores inicialmente no afectados declaró más tarde ojo seco.
- Grandes encuestas en lugares de trabajo y centros escolares relacionaron la sequedad declarada con el uso de pantallas y las lentes de contacto, pero sus definiciones basadas en cuestionarios variaban.
- La meibografía sin contacto y otros estudios hicieron más visibles para los investigadores la estructura y la función de las glándulas palpebrales productoras de lípidos.
Cada título enlazado abre el estudio en PubMed, en el sitio web de la editorial o en su página DOI. Esas páginas están en inglés.
Qué muestra la investigación
La evidencia de 2008 amplió el marco de la investigación sobre el ojo seco. Las grandes encuestas mostraron síntomas en adultos en edad laboral, en estudiantes y en varias poblaciones clínicas; el seguimiento de Beaver Dam aportó una estimación longitudinal más sólida en los adultos mayores. Mientras tanto, la imagen de las glándulas, la fisiología lagrimal y los instrumentos de síntomas ofrecieron formas de describir la afección con más precisión. Las comparaciones de tratamientos fueron, en general, breves, y los resultados observacionales deben mantenerse separados de la evidencia de un beneficio causal del tratamiento.
Tratamientos y atención clínica
Las comparaciones controladas ofrecen la evidencia a corto plazo más clara sobre colirios y tapones concretos. Las series observacionales describen la atención de los casos más difíciles, con mayor incertidumbre sobre la relación de causa y efecto.
-
Ciclosporina en pacientes a quienes las lágrimas artificiales no habían ayudado
Una serie prospectiva siguió a 158 pacientes consecutivos con ojo seco de leve a grave que empezaron a usar colirio de ciclosporina tras un alivio insuficiente con lágrimas artificiales. Alrededor del 72 % mejoró según los criterios combinados de los investigadores durante un seguimiento de tres a 16 meses. Sin un grupo de comparación ni un tiempo de seguimiento uniforme, el estudio no puede aislar el efecto de la ciclosporina ni compararlo con otras opciones de tratamiento.
-
Aceite de onagra para la sequedad relacionada con las lentes de contacto
Un ensayo de seis meses con doble enmascaramiento aleatorizó a 76 mujeres usuarias de lentes de contacto blandas con sequedad a aceite de onagra o a un placebo de aceite de oliva. La sequedad referida mejoró a los tres y a los seis meses, y la comodidad general con las lentes mejoró a los seis meses; la mayoría de las medidas objetivas de la superficie y de la lágrima no separaron a los grupos. Los hallazgos se refieren a este suplemento concreto y a usuarias de lentes de contacto, no a todo el ojo seco.
-
Colirios de hialuronato hipotónicos frente a isotónicos
Veintiocho pacientes con ojo seco usaron hialuronato al 0,4 % sin conservantes con dos osmolaridades distintas en un estudio cruzado, aleatorizado y con enmascaramiento simple. Tras siete días con cada fórmula, los síntomas y las medidas de las células de la superficie favorecieron al colirio hipotónico. La muestra era pequeña y el periodo de lavado, de un solo día, era breve, de modo que el efecto residual y las diferencias a más largo plazo siguen siendo inciertos.
-
Minociclina más higiene palpebral para la disfunción de las glándulas de Meibomio
Veinte pacientes con disfunción de las glándulas de Meibomio recibieron higiene palpebral sola o con minociclina oral durante ocho semanas. El tiempo de ruptura lagrimal mejoró en el grupo del tratamiento combinado, y uno de los ácidos grasos meibomianos medidos cambió más que con la higiene sola. Los grupos de diez personas y la escasa descripción del tratamiento hacen de esto una señal para seguir investigando, no la prueba de que una pauta antibiótica sea preferible.
-
El carbómero comparado con el hialuronato sódico
Un estudio aleatorizado de un mes con doble enmascaramiento comparó colirios de carbómero y de hialuronato sódico en 65 personas con ojo seco moderado. Ambos redujeron la irritación referida y la tinción; el hialuronato dio puntuaciones de tinción de la superficie algo mejores y una visión borrosa menos prolongada. Ninguno de los dos tratamientos produjo una mejoría duradera del tiempo de ruptura lagrimal, y el ensayo era demasiado breve para evaluar un beneficio persistente.
-
Uso a más largo plazo de colirio de suero del propio paciente
Una revisión de las historias clínicas de 23 pacientes con ojo seco difícil de tratar halló que muchos referían menos molestias y un menor uso de lubricantes tras empezar con colirio de su propio suero, con menos tinción corneal en 34 de 46 ojos. El seguimiento medio fue de 17 meses. Como la revisión no tenía grupo de comparación e incluía ambos ojos de los pacientes, no permite establecer qué parte de la mejoría se debió al colirio.
-
Tapones lagrimales para el tiempo de ruptura lagrimal corto
Una serie prospectiva evaluó a 27 pacientes antes de la colocación de tapones lagrimales y un mes después. Diecinueve estaban satisfechos con el alivio de los síntomas, y una medida de la agudeza visual sostenida mejoró en los ojos sin lagrimeo excesivo; empeoró en los ojos que desarrollaron lagrimeo excesivo. Este estudio sin grupo de control pone de relieve una contrapartida práctica, sin demostrar que los tapones ayuden a todos los pacientes con ruptura lagrimal rápida.
-
SmartPlug frente a tapones lagrimales de silicona
Treinta y seis ojos secos fueron aleatorizados a un SmartPlug o a un tapón de silicona y seguidos durante unas 11 semanas. Los síntomas, el tiempo de ruptura lagrimal y la tinción mejoraron en ambos grupos, sin una ventaja clara de uno de los dispositivos en esas medidas. El seguimiento breve y la muestra contada por ojos limitan las conclusiones sobre la retención a largo plazo, las complicaciones y el beneficio relativo.
-
Seguimiento a largo plazo tras el trasplante de una glándula salival
Los investigadores encuestaron a 32 personas tras el trasplante de la glándula submandibular por una queratoconjuntivitis seca grave y volvieron a explorar a 11 de ellas entre cinco y diez años después. Alrededor de dos tercios refirieron un beneficio subjetivo duradero, mientras que las superficies oculares exploradas se mantenían estables. Esta cirugía especializada se estudió en un grupo muy seleccionado y sin comparación con pacientes no tratados, y la muestra explorada a largo plazo era pequeña.
-
Una máscara ocular térmica para la disfunción de las glándulas de Meibomio
Una comparación prospectiva examinó a 20 personas con disfunción de las glándulas de Meibomio y a 22 controles sanos durante un uso breve y un uso de dos semanas de una máscara ocular. El dispositivo térmico probado se asoció con mejores medidas lagrimales y de la superficie y con menos síntomas en el grupo de pacientes. El pequeño tamaño del estudio y el escaso detalle sobre la asignación del tratamiento dejan incierta su aparente ventaja frente al calentamiento convencional.
Quiénes declaraban ojo seco y con qué se asociaba
Las encuestas poblacionales, laborales y clínicas hallaron tasas distintas porque tomaron muestras de personas distintas y emplearon definiciones distintas. Los experimentos ambientales estudiaron cambios a corto plazo, no la incidencia de la enfermedad.
-
Incidencia de ojo seco a diez años en Beaver Dam
De los 2414 participantes de Beaver Dam que no habían declarado ojo seco en la evaluación inicial, 482 lo declararon durante los diez años de seguimiento, lo que supone una incidencia acumulada estimada del 21,6 %. Los nuevos casos declarados eran más frecuentes a mayor edad y en las mujeres; también aparecieron varias asociaciones con la salud y con la medicación. Como en el informe anterior a cinco años de esta cohorte, el resultado se basaba en los antecedentes declarados y no en una exploración uniforme del ojo seco.
-
Síntomas de la superficie ocular en la atención del glaucoma
Un estudio transversal de 101 pacientes con glaucoma o hipertensión ocular halló síntomas frecuentes de ojo seco y pruebas lagrimales anómalas. Cada colirio adicional con cloruro de benzalconio se asociaba con una mayor probabilidad de tinción de la superficie tras el ajuste por edad y sexo. El estudio suscita preocupación por la carga de medicación, pero no puede separar el efecto de los conservantes de la gravedad de la enfermedad ni de otras diferencias en la atención.
-
Ojo seco entre los trabajadores japoneses que usan pantallas
Más de 3500 oficinistas japoneses que utilizaban terminales con pantalla respondieron a una encuesta enviada por correo electrónico. Declarar un diagnóstico de ojo seco o síntomas intensos era más frecuente en las mujeres, en los usuarios de lentes de contacto y en quienes usaban pantallas más de cuatro horas al día. La amplia muestra da peso a la asociación, mientras que los datos autodeclarados y el carácter transversal impiden una conclusión causal sobre el uso de pantallas.
-
Hallazgos de ojo seco en una consulta de diabetes tipo 2
Entre 199 personas seleccionadas de forma consecutiva en un centro de diabetes, el 54 % cumplía la definición de ojo seco de los investigadores, basada en la prueba de Schirmer y en el tiempo de ruptura lagrimal. Los hallazgos se asociaban con una mayor duración de la diabetes y con la retinopatía diabética. Se trata de una muestra de consulta con una definición particular basada en pruebas, de modo que el porcentaje no es una estimación poblacional para todas las personas con diabetes.
-
Síntomas de ojo seco en estudiantes japoneses de secundaria
Una encuesta por cuestionario a 3433 estudiantes de 15 a 18 años halló un diagnóstico previo de ojo seco en el 4,3 % de los chicos y el 8,0 % de las chicas, mientras que los síntomas intensos eran mucho más frecuentes. Las chicas y los usuarios de lentes de contacto referían más problemas. El estudio muestra que la sequedad no se limitaba a los adultos mayores, pero el hecho de que se realizara en un solo centro y los resultados autodeclarados limitan las afirmaciones más generales sobre la prevalencia.
-
Síntomas de ojo seco a gran altitud en el Tíbet
Una encuesta poblacional analizó a 1840 adultos tibetanos de 40 años o más. Algo más de la mitad refirió al menos un síntoma frecuente de ojo seco, y la mayor altitud, la edad y los factores socioeconómicos se asociaban con la definición basada en síntomas del estudio. Los signos clínicos eran menos frecuentes y no definían todos los casos sintomáticos; este llamativo porcentaje no debe leerse como una tasa universal de enfermedad confirmada clínicamente.
-
Diferencias de la superficie ocular en fumadores crónicos
Una comparación de 15 fumadores de larga duración y 20 no fumadores halló en los fumadores un tiempo de ruptura lagrimal más corto, una extensión más lenta de los lípidos, mayor evaporación y cambios inflamatorios y de las células caliciformes. Los hallazgos concuerdan con un efecto adverso del humo sobre la superficie ocular, pero los pequeños grupos observacionales no pueden separar del todo el tabaquismo de otras diferencias entre los participantes.
-
Una exposición breve al humo ambiental cambió las medidas lagrimales
Doce no fumadores sanos fueron evaluados antes y después de pasar cinco minutos en una cámara de humo controlada. La estabilidad lagrimal y la tinción empeoraron, y los marcadores inflamatorios y oxidativos habían aumentado al día siguiente. Este experimento de comparación dentro de cada persona respalda una respuesta inmediata de la superficie al humo, pero no cuantifica el riesgo de ojo seco crónico por la exposición pasiva habitual.
-
Uso de lentes de contacto y evaporación de la lágrima
Se comparó la evaporación de la lágrima entre usuarios de lentes de contacto con las lentes puestas, usuarios que no las habían llevado ese día y no usuarios, con dos niveles de humedad. La evaporación era máxima con las lentes puestas y seguía siendo mayor en los usuarios que no las llevaban ese día que en los no usuarios. Esta amplia comparación transversal respalda un vínculo físico con la sequedad relacionada con las lentes, aunque las diferencias entre los participantes también pueden contribuir.
Medir las glándulas, los síntomas, la visión y la lágrima
Estas investigaciones hicieron avanzar formas prácticas de ver las glándulas de Meibomio y de evaluar la película lagrimal, a la vez que mostraban que las escalas de síntomas y los biomarcadores requieren una interpretación cuidadosa.
-
Imagen infrarroja sin contacto de las glándulas de Meibomio
Los investigadores obtuvieron imágenes de las glándulas de los párpados superior e inferior de 236 personas sanas de cuatro a 98 años sin apoyar una sonda de luz contra el párpado. La pérdida glandular aumentaba con la edad y se relacionaba con los hallazgos del borde palpebral. Este influyente método facilitó la documentación de la estructura glandular, aunque los datos transversales no mostraban si las glándulas de una persona concreta se deteriorarían con el tiempo.
-
Expresión glandular estandarizada y síntomas de ojo seco
En 133 personas que acudían a revisiones oculares habituales, el número de glándulas de Meibomio del párpado inferior que liberaban aceite líquido se correlacionaba con los síntomas de ojo seco. La expresión también variaba mucho según la zona del párpado, con muchas menos glándulas productivas en la zona temporal que en la nasal. Los resultados respaldan el uso de una localización y una presión constantes en la prueba, pero esta muestra transversal no estableció un punto de corte diagnóstico.
-
Cambios de los nervios corneales en el síndrome de Sjögren primario
Veinte personas con síndrome de Sjögren primario y diez controles emparejados se sometieron a pruebas de sensibilidad corneal y a imagen confocal de los nervios. El grupo de pacientes mostró mayor sensibilidad mecánica y una forma nerviosa alterada, pero no una diferencia clara en la densidad nerviosa. Esta pequeña comparación apunta a una posible contribución nerviosa e inflamatoria a las molestias, sin demostrar que las estructuras observadas causen dolor.
-
Calidad óptica después de un parpadeo
Un sensor de frente de onda registró las aberraciones ópticas durante 30 segundos en 20 ojos secos mientras los participantes parpadeaban a intervalos fijos. Los ojos con queratopatía punteada superficial central presentaban de forma constante más aberraciones que los ojos secos sin tinción central. El estudio relaciona el daño de la superficie con la calidad óptica, aunque era pequeño y no midió directamente las tareas visuales cotidianas.
-
Cómo afecta el volumen lagrimal a la extensión de la capa lipídica
Las mediciones en vídeo de 29 ojos de 22 personas compararon la extensión de la capa lipídica de la película lagrimal tras el parpadeo con el tamaño del menisco lagrimal. Un menor volumen lagrimal se asociaba con una extensión inicial más lenta de los lípidos, lo que ofrece una conexión plausible entre el déficit acuoso y una capa externa inestable. Este pequeño estudio fisiológico propone un objetivo de medición, no una prueba clínica validada.
-
Imagen confocal de la disfunción de las glándulas de Meibomio
La microscopia confocal in vivo comparó a 20 pacientes con disfunción de las glándulas de Meibomio y 15 controles. Las glándulas de los pacientes tenían menos unidades secretoras visibles y de mayor tamaño, y esas medidas de imagen se relacionaban con la pérdida glandular y con los grados de expresión. Este trabajo diagnóstico preliminar necesita reproducirse y contar con estándares de medición consensuados antes de que sus imágenes puedan guiar las decisiones habituales.
-
Comparación de cuatro cuestionarios de síntomas de ojo seco
Noventa y siete personas que no usaban lentes de contacto completaron cuatro cuestionarios de síntomas en orden aleatorio. Tres instrumentos consolidados dieron puntuaciones relacionadas en líneas generales y separaron a los grupos que se describían a sí mismos como sintomáticos o asintomáticos; una herramienta breve de tres preguntas también parecía útil para el cribado. Como los grupos se definieron mediante una pregunta sobre síntomas, el estudio no fue una prueba independiente del diagnóstico clínico.
-
Qué cambio en la puntuación de síntomas del IDEEL puede ser relevante
Setenta y cuatro pacientes con ojo seco asignados a uno de tres sustitutos lagrimales comercializados completaron la escala de molestias por síntomas del IDEEL y valoraron el cambio global a lo largo de cuatro semanas. Una variación de unos 12 puntos fue la que mejor se correspondía con una mejoría relevante autodeclarada en esta muestra. El umbral es una estimación ligada a los pacientes del estudio y a su pregunta de anclaje, no una regla universal para todos los ensayos.
-
Proteínas lagrimales en el ojo seco con y sin Sjögren
Se analizaron la proteína total, la lipocalina y la lisozima en las lágrimas de 25 pacientes con Sjögren, 25 pacientes con ojo seco no asociado a Sjögren y 26 controles. El grupo de Sjögren tenía menos proteína total y menos lipocalina, mientras que la lisozima no difería con claridad. Estas diferencias bioquímicas son interesantes, pero los datos transversales no validan una prueba diagnóstica independiente que evite el análisis de sangre.
-
La osmolaridad lagrimal encabezó una pequeña comparación de pruebas diagnósticas
Los investigadores midieron el recambio lagrimal, la evaporación, la osmolaridad y otras características de la lágrima en 41 personas con ojo seco y 32 controles. La osmolaridad fue la medida individual con mejor rendimiento en esta muestra; una combinación ponderada de tres medidas lagrimales clasificó a los participantes con más exactitud. Los puntos de corte y la regla compuesta se desarrollaron y se probaron en los mismos grupos pequeños, de modo que se necesita una validación independiente antes de su uso general.
-
Unos experimentos de parpadeo relacionaron los meniscos lagrimales más pequeños con una lágrima inestable
En 15 pacientes con ojo seco y 15 controles, los investigadores registraron la altura del menisco lagrimal y la ruptura con fluoresceína después de parpadeos parciales y completos realizados siguiendo instrucciones. Ambos meniscos eran más pequeños en el grupo con ojo seco, y su película lagrimal mostraba más ruptura tras los parpadeos completos que tras los parciales. Este pequeño experimento fisiológico utilizó parpadeos dirigidos y no comprobó si cambiar la forma de parpadear mejora los síntomas.
Ojo seco tras la cirugía refractiva
Dos pequeñas cohortes quirúrgicas examinaron si la función lagrimal inicial y el diseño del colgajo se relacionaban con las medidas de ojo seco tras la operación.
-
Volumen lagrimal inicial y sequedad crónica tras el LASIK
Un estudio prospectivo siguió a 24 pacientes de LASIK desde antes de la cirugía hasta nueve meses después. Quienes fueron clasificados con ojo seco crónico a los nueve meses tenían una menor humectación en la prueba de Schirmer antes de la operación y una recuperación más lenta en varias medidas de la superficie. El resultado señala el volumen lagrimal inicial como un posible marcador de riesgo, pero esta cohorte diminuta no permite establecer una regla de predicción fiable.
-
Colgajos finos de femtosegundo y recuperación de la lágrima
Una serie retrospectiva siguió 72 ojos de 38 pacientes durante seis meses después de un LASIK con colgajos finos de femtosegundo. La sensibilidad corneal descendió al principio y volvió a acercarse al valor inicial, mientras que la función lagrimal medida cambió poco en conjunto. Sin un diseño de colgajo de comparación, el estudio no puede mostrar que los colgajos finos previnieran el ojo seco, pese a la recuperación favorable de este grupo.
-
Un lubricante mejoró de forma modesta una medida lagrimal tras el LASIK
Un ensayo con doble enmascaramiento asignó los dos ojos de 30 pacientes de LASIK a un lubricante en uno y a gotas de suero salino en el otro durante 30 días. A las dos semanas, el tiempo de ruptura lagrimal era aproximadamente un segundo más largo con el lubricante, mientras que los demás resultados medidos fueron similares y no se comunicaron acontecimientos adversos. Este estudio, pequeño y breve, no establece una ventaja relevante para la sequedad persistente tras el LASIK.