Investigación ocular / Ojo seco / 2009
Investigación sobre el ojo seco en 2009: 32 estudios destacados en humanos
Los investigadores estudiaron el ojo seco en grandes poblaciones y tras la cirugía ocular, a la vez que exploraban las proteínas lagrimales, las glándulas palpebrales, los síntomas y la función visual.
El panorama de 2009
Destacan tres temas:
- Una gran encuesta a médicos varones estadounidenses estimó el ojo seco en aproximadamente el 4 % de los hombres de 50 años o más, con una frecuencia que aumentaba con la edad.
- Los estudios sobre proteínas lagrimales, marcadores inflamatorios y glándulas de Meibomio generaron pistas diagnósticas que todavía requerían validación independiente.
- Los estudios clínicos hallaron tanto posibles beneficios como límites prácticos de los colirios, los insertos y los métodos para conservar la lágrima.
Cada título enlazado abre el estudio en PubMed, en el sitio web de la editorial o en su página DOI. Esas páginas están en inglés.
Qué muestra la investigación
Los estudios de 2009 combinaron estimaciones poblacionales más sólidas con mediciones cada vez más detalladas de la lágrima y de los párpados. También mostraron por qué un biomarcador prometedor, una puntuación de síntomas o una respuesta clínica breve deben leerse en el contexto de las personas estudiadas y de la comparación empleada. Varios hallazgos se convirtieron en pistas influyentes y prepararon las pruebas posteriores de los umbrales propuestos y de los efectos de los tratamientos en muestras independientes.
Estudios de tratamiento
Las intervenciones clínicas del año abarcaron desde una comparación controlada con ciclosporina hasta estudios más pequeños o abiertos. Su diseño importa a la hora de juzgar un beneficio aparente.
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Colirio de vitamina A y ciclosporina en un ensayo de tres grupos
Un estudio aleatorizado asignó a 150 personas con ojo seco a colirio de vitamina A, a colirio de ciclosporina o a ninguno de los dos fármacos activos; todos usaron además lágrimas artificiales sin conservantes. A los tres meses, los dos grupos activos tenían mejores resultados de ruptura lagrimal, de Schirmer y de células conjuntivales que el grupo que solo usó lágrimas. Este breve ensayo no estableció si uno de los tratamientos activos era mejor ni si las mejorías se mantenían.
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Ciclosporina para el ojo seco grave relacionado con el tracoma
Una comparación de seis meses asignó a 32 pacientes con ojo seco tracomatoso grave a ciclosporina más lágrimas sin conservantes y a otros 32 al vehículo más lágrimas. El grupo de ciclosporina mejoró en varios síntomas y en medidas de tinción, lagrimales y de células conjuntivales. El artículo no deja claro que la asignación fuera aleatoria ni que hubiera enmascaramiento, y sus resultados se aplican a una causa concreta de sequedad grave.
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Uso más frecuente de ciclosporina tras una respuesta insuficiente a dos dosis diarias
Una serie retrospectiva identificó a 22 pacientes con ojo seco grave asociado a Sjögren o a enfermedad de injerto contra huésped que habían respondido de forma insuficiente a la ciclosporina dos veces al día y que después la usaron tres o cuatro veces al día. Alrededor de dos tercios refirieron mejoría, con menos tinción corneal. Como los pacientes se seleccionaron por haber mejorado tras el cambio, este diseño no permite estimar de forma fiable con qué frecuencia una pauta más intensa ayudaría a un paciente nuevo.
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Un suplemento antioxidante oral en un ensayo cruzado
Veinticuatro pacientes con ojo seco tomaron un suplemento antioxidante de varios ingredientes y un placebo durante un estudio cruzado, aleatorizado y con doble enmascaramiento. La ruptura lagrimal, las medidas de Schirmer y varios síntomas favorecieron al periodo activo a las 12 semanas. La muestra pequeña y la combinación de ingredientes impiden concluir qué componente fue el importante o si los beneficios se mantendrían.
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Insertos de hidroxipropilcelulosa en un estudio abierto
Un estudio multicéntrico enseñó a 520 adultos con ojo seco a usar insertos oculares de disolución lenta; 418 completaron las cuatro semanas. Quienes terminaron refirieron mejores síntomas y mejores puntuaciones del OSDI, pero la visión borrosa llevó a algunos a abandonar, y el cumplimiento fue incompleto. La amplia muestra describe la facilidad de uso y los cambios durante el tratamiento, mientras que la falta de un grupo de comparación limita las afirmaciones sobre la eficacia.
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Lágrimas artificiales y sensibilidad al contraste a lo largo de dos semanas
Los investigadores midieron la sensibilidad al contraste y las aberraciones ópticas de 22 pacientes con ojo seco y diez controles en torno a una sola dosis de lágrima artificial y tras su uso diario. Una gota recién instilada empeoraba brevemente la calidad óptica, pero esa alteración inmediata se redujo a lo largo de dos semanas en el grupo con ojo seco. Esta pequeña comparación no aleatorizada apunta a una adaptación o a una mejora de la película lagrimal, sin identificar una fórmula mejor que las demás.
Patrones poblacionales y afecciones relacionadas
Las grandes encuestas ofrecen estimaciones de frecuencia más estables que las muestras de una sola consulta, pero las definiciones de ojo seco y las características demográficas siguen siendo distintas. Los estudios quirúrgicos y de consultas especializadas abordan grupos más reducidos.
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Síntomas de ojo seco en el Beijing Eye Study
Los investigadores encuestaron y exploraron una submuestra aleatoria de 1957 adultos de 40 años o más del Beijing Eye Study, de base poblacional. Los síntomas frecuentes de ojo seco afectaban al 21 %, pero la ruptura lagrimal, la tinción, los resultados de Schirmer y los hallazgos glandulares no distinguían a las personas con síntomas de las que no los tenían. La definición basada en síntomas y la edad avanzada de la población del estudio limitan las comparaciones con las estimaciones de ojo seco confirmado clínicamente.
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Prevalencia de ojo seco entre los hombres estadounidenses de más edad
Una encuesta por cuestionario a hombres de 50 años o más de dos Physicians’ Health Studies estimó una prevalencia de ojo seco estandarizada por edad del 4,34 %, definida por un diagnóstico previo o por síntomas intensos y frecuentes. La tasa aumentaba con la edad, y varios factores de salud y de medicación se asociaban con lo declarado. Los participantes eran profesionales sanitarios varones, y la estimación no exigía una exploración ocular uniforme.
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El Salnes Eye Study en España
Una exploración poblacional de 654 adultos de 40 a 96 años del noroeste de España exigía tanto síntomas como al menos una prueba anómala de la superficie o de la lágrima para definir el ojo seco. La prevalencia ponderada fue del 11 % y aumentaba con la edad; la rosácea fue el principal factor asociado con esa definición combinada. Esta definición más estricta ayuda a explicar por qué la cifra difiere de la de las encuestas basadas solo en síntomas.
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Síntomas de la película lagrimal en adultos malayos de Singapur
Una encuesta poblacional de 3280 adultos malayos de 40 a 80 años halló síntomas frecuentes de la película lagrimal en el 6,5 %. El tabaquismo y la enfermedad tiroidea se asociaban con lo declarado, que también se relacionaba con dificultades en las actividades diarias. Era un resultado basado en síntomas y referido a una sola población; no debe equipararse a la prevalencia de ojo seco confirmado clínicamente en otros ámbitos.
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Ojo seco en una muestra de un distrito de Shanghái
Una encuesta con muestreo por conglomerados examinó a 1085 adultos de un distrito de Shanghái mediante cuestionarios y pruebas lagrimales y de la superficie. Cerca del 30 % cumplía los criterios diagnósticos locales, con mayor frecuencia en las mujeres, los adultos de más edad y los usuarios de lentes de contacto. El resultado añade contexto geográfico, pero los criterios y el marco muestral difieren de los de otros estudios poblacionales y limitan la comparación directa de los porcentajes.
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Ojo seco y calidad de vida durante el tratamiento del glaucoma
Una comparación observacional de 61 pacientes con glaucoma en tratamiento y 20 controles halló más signos de ojo seco entre quienes usaban varios colirios para el glaucoma, junto con peores puntuaciones de calidad de vida relacionada con la visión. Un mayor tratamiento puede reflejar tanto un glaucoma más avanzado como una mayor exposición de la superficie, de modo que este estudio transversal no puede atribuir la diferencia en la calidad de vida únicamente a los colirios.
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Ojo seco en los primeros meses tras la cirugía de cataratas
Un estudio prospectivo siguió a 49 pacientes operados de cataratas, 14 de ellos con ojo seco antes de la operación. Los síntomas y las medidas lagrimales empeoraron tras la cirugía, y una exposición más prolongada a la luz del microscopio quirúrgico se correlacionaba con peores medidas del ojo seco. Este pequeño estudio señala factores perioperatorios que merece la pena investigar, pero no establece que la luz del microscopio causara por sí misma los cambios.
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Uso de lentes de contacto y pérdida de glándulas de Meibomio
La meibografía sin contacto comparó a 121 usuarios de lentes de contacto con 137 voluntarios sanos. Las puntuaciones de pérdida glandular eran más altas en los usuarios y aumentaban con la duración declarada del uso de lentes. El diseño transversal no puede determinar si el uso de lentes causó la pérdida glandular, y los participantes podían diferir en otros aspectos relevantes para los párpados.
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Colgajos de LASIK con femtosegundo frente a mecánicos
Ojos sin signos de ojo seco antes de la operación fueron aleatorizados a la creación del colgajo con láser de femtosegundo o de forma mecánica durante el LASIK. Al mes, el estudio comunicó ojo seco en el 8 % de 113 ojos tratados con femtosegundo y en el 46 % de 70 ojos tratados con microqueratomo. Esta llamativa diferencia se limita a los dispositivos estudiados, al seguimiento temprano y a la evaluación por ojos; además, los grupos diferían en el grosor medio del colgajo.
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Síndrome de Sjögren no reconocido previamente en la atención del ojo seco
Una revisión retrospectiva de 220 personas atendidas en un centro de ojo seco halló síndrome de Sjögren primario en 24; solo ocho tenían ese diagnóstico cuando acudieron. Algunos pacientes se identificaron durante la evaluación y otros necesitaron una biopsia de glándula salival tras unos análisis de sangre iniciales negativos. La muestra de una consulta especializada no permite estimar la prevalencia entre todos los pacientes con ojo seco, pero pone de relieve una laguna diagnóstica.
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Enfermedad ocular tiroidea sutil que se presenta como ojo seco
Entre 539 derivaciones para evaluación de ojo seco, los médicos identificaron de forma retrospectiva a 21 personas con enfermedad ocular tiroidea sin los signos clásicos de ojos prominentes o visión doble. El enrojecimiento localizado y los cambios palpebrales sutiles despertaron la sospecha. La serie de casos muestra una posible explicación de la inflamación persistente de la superficie, pero su contexto de derivación y la identificación de los casos mediante pruebas de imagen no respaldan tasas para un cribado sistemático.
Pruebas, química lagrimal y mecanismos
Gran parte de los trabajos influyentes del año buscó patrones en la lágrima y en las glándulas palpebrales. Los paneles de biomarcadores y los puntos de corte propuestos son hallazgos que hay que validar, no sustitutos establecidos de una evaluación clínica completa.
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Citocinas inflamatorias en la lágrima del ojo seco
Una comparación de laboratorio midió nueve señales inflamatorias en las lágrimas de siete pacientes con ojo seco y siete controles; todas estaban más elevadas en las muestras de los pacientes. Los resultados génicos conjuntivales de un subgrupo todavía más pequeño iban en la misma dirección. Este estudio, citado con frecuencia, aportó una pista inflamatoria, pero su muestra diminuta no podía validar las señales como marcadores diagnósticos.
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Actividad de la MMP-9 y gravedad del ojo seco
Las muestras de lágrima y de conjuntiva de 46 pacientes con síndrome de disfunción lagrimal y 18 controles mostraron una mayor actividad de la metaloproteinasa de matriz 9 en las lágrimas de los pacientes, con la actividad más alta en el grupo más grave. La actividad se relacionaba con los síntomas, la tinción y algunas medidas de la visión. Esta comparación observacional convirtió a la MMP-9 en un marcador prometedor, pero no definió por sí sola un punto de corte clínico.
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Ruptura lagrimal y molestias por hiperosmolaridad
Cinco voluntarios valoraron sus molestias mientras mantenían un ojo abierto y después de recibir gotas con distintas concentraciones de sal o de azúcar. La ruptura lagrimal y las molestias siguieron evoluciones temporales relacionadas; unos experimentos celulares independientes indicaron que una osmolaridad alta de corta duración puede desencadenar señales de estrés. El experimento en humanos ofrece un respaldo indirecto a un mecanismo, no una medición directa de la osmolaridad transitoria en pacientes con ojo seco.
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Un panel de proteínas lagrimales propuesto para detectar el ojo seco
La proteómica cuantitativa comparó las lágrimas de 56 pacientes con ojo seco y 40 controles, e identificó proteínas que aumentaban o disminuían con la enfermedad. Un panel de cuatro proteínas dio buenos resultados dentro del análisis del estudio, y la mayoría de las proteínas candidatas se comprobaron en un conjunto independiente de la misma edad. Los resultados fueron un sólido paso de descubrimiento, mientras que la exactitud clínica en poblaciones asistenciales ajenas al estudio seguía sin demostrarse.
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Criterios propuestos para la disfunción obstructiva de las glándulas de Meibomio
Los investigadores compararon a 53 pacientes ya diagnosticados de disfunción obstructiva de las glándulas de Meibomio con 60 controles de la misma edad. Las puntuaciones de síntomas, del borde palpebral y de la imagen de las glándulas separaron a los grupos, lo que llevó a proponer una regla combinada. Como la regla se obtuvo a partir de casos y controles claramente definidos, necesitaba probarse en pacientes menos evidentes antes de su uso diagnóstico habitual.
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Grosor de la capa lipídica y síntomas referidos
En 137 pacientes que acudían a una revisión ocular habitual, la interferometría midió el grosor de la capa lipídica lagrimal después de un cuestionario de síntomas. Las capas finas eran más frecuentes entre quienes tenían síntomas intensos, mientras que las capas más gruesas eran más frecuentes en quienes no tenían síntomas. La relación respalda que se siga estudiando la imagen de los lípidos, pero el solapamiento de las mediciones impide diagnosticar a una persona a partir de una sola lectura de grosor.
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La composición química del meibum humano
La espectrometría de masas de las secreciones meibomianas humanas identificó una gama detallada de ésteres de cera y de compuestos de ácidos grasos hidroxilados de cadena muy larga. Este estudio básico con muestras humanas mejoró el mapa químico de la fuente de aceite de la película lagrimal. No comparó a pacientes con ojo seco y controles ni comprobó si algún cambio lipídico concreto predice los síntomas.
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Imagen del menisco lagrimal en el ojo seco acuodeficiente
La tomografía de coherencia óptica midió los meniscos lagrimales superior e inferior en 48 pacientes preseleccionados con ojo seco acuodeficiente y 47 controles. Los meniscos eran más pequeños en el grupo de pacientes, y las mediciones del menisco inferior distinguían bien a los grupos con los puntos de corte propuestos. La selección de pacientes claramente afectados puede hacer que el rendimiento parezca mejor de lo que sería en la atención habitual, con síntomas mixtos.
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Movimiento de la capa lipídica y adelgazamiento de la lágrima
Las grabaciones de vídeo de 16 voluntarios sanos siguieron el movimiento de la capa lipídica entre parpadeos, y el adelgazamiento de la lágrima se midió en 13. El flujo lateral observado era demasiado lento para explicar la mayor parte del adelgazamiento, lo que apunta más bien a la evaporación. Este estudio fisiológico aclara un mecanismo relevante para el ojo seco, pero no examinó directamente ojos enfermos.
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Proteínas lagrimales en el ojo seco relacionado con las lentes de contacto
Mediante métodos proteómicos se compararon muestras de lágrima de 11 usuarios de lentes de contacto que referían sequedad y de diez usuarios que no la referían. Varias proteínas diferían, entre ellas unas señales más bajas de lacritina y de proteínas relacionadas con la lipocalina en el grupo con síntomas. Esta pequeña muestra de descubrimiento generó candidatos, no una explicación validada ni una prueba lista para la adaptación de lentes.
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Predecir la sequedad en nuevos usuarios de lentes de contacto
Treinta y tres nuevos usuarios de lentes de contacto blandas se sometieron a pruebas lagrimales y palpebrales antes de un periodo de uso de dos meses. El tiempo de ruptura lagrimal, los pliegues conjuntivales y la puntuación de síntomas iniciales separaron, en conjunto, a quienes después refirieron sequedad relacionada con las lentes en esta muestra. La regla de predicción se construyó y se evaluó en el mismo grupo pequeño, de modo que su aparente exactitud necesita comprobación externa.
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Volumen del menisco lagrimal en usuarios de lentes con síntomas
La tomografía de coherencia óptica comparó tres grupos de 20 personas: usuarios de lentes de contacto con síntomas, usuarios sin síntomas y no usuarios. El grupo con síntomas tenía meniscos lagrimales más pequeños antes y durante un uso breve de las lentes. Esta asociación puede ayudar a explicar la incomodidad con las lentes, aunque no muestra si el bajo volumen lagrimal precedió a los síntomas.
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Factor de crecimiento nervioso en la sequedad relacionada con las lentes de contacto
Los investigadores compararon los nervios corneales, la sensibilidad y las proteínas lagrimales de usuarios habituales de lentes de contacto con y sin sequedad y de no usuarios. Los usuarios de lentes tenían menor densidad nerviosa que los no usuarios, mientras que el grupo de usuarios con síntomas tenía más factor de crecimiento nervioso en la lágrima que los usuarios sin síntomas. Este patrón transversal apunta a una respuesta nerviosa, pero no puede mostrar si esta causó las molestias o fue consecuencia de ellas.
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Ojo seco acuodeficiente frente a evaporativo
Cincuenta y seis pacientes clasificados con ojo seco acuodeficiente o evaporativo se sometieron a pruebas de recambio lagrimal, evaporación, volumen, osmolaridad y pérdida glandular. El recambio difería con más claridad entre los dos grupos que la evaporación, cuyos valores se solapaban de forma considerable. Como las etiquetas clínicas eran el patrón de comparación, estas mediciones necesitan más validación antes de usarse por sí solas para asignar el subtipo.
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Un resultado negativo para los azúcares habituales de las mucinas lagrimales
Un análisis químico cartografió las principales estructuras de azúcares unidos por enlace O a las mucinas lagrimales humanas y comparó lágrimas normales con lágrimas de ojo seco no asociado a Sjögren. Los investigadores no hallaron una diferencia significativa entre los grupos en la cantidad total ni en la composición de los O-glicanos. Este útil resultado negativo acota un mecanismo propuesto, aunque otros subtipos de ojo seco o cambios moleculares más pequeños podrían seguir siendo relevantes.