Ergonomía frente a la pantalla
Trabajar con el ordenador con gafas progresivas o bifocales
Adapte su puesto de trabajo si lleva gafas progresivas o bifocales. Revise la altura de la pantalla, la posición de la barbilla y las medidas que conviene llevar a la consulta.
Sus gafas forman parte de su puesto de trabajo
Las lentes progresivas y las bifocales tienen zonas distintas para ver a distancias distintas. La zona con la que lee un libro puede no ser la que necesita para la pantalla del ordenador, que está más lejos. Por eso conviene revisar la posición de la pantalla con las gafas que de verdad lleva cuando trabaja.
El CCOHS, el centro canadiense de salud y seguridad en el trabajo, explica que con unas bifocales de uso diario se tiende a echar la cabeza hacia atrás para ver la pantalla, y que en las progresivas la zona que enfoca bien la pantalla puede ser pequeña. Cada diseño de lente y cada tarea requieren un ajuste a medida. Lea las recomendaciones del CCOHS sobre las gafas para ordenador y para pantallas (en inglés).
Fíjese en qué ocurre cuando empieza a leer
Abra un documento que use a menudo y siéntese con la espalda apoyada. Lea unas líneas de la parte de arriba, del centro y de la parte de abajo de la pantalla. Fíjese en si levanta la barbilla, se inclina hacia la pantalla o mueve la cabeza hasta dar con el punto en que ve nítido.
Estas observaciones le servirán para ajustar su puesto y para describirlo en la consulta. Haga la prueba con sus tareas habituales, no con un único titular en letra grande: en el correo, en una hoja de cálculo y en unas notas impresas la información puede quedar en sitios distintos.
Lleve a su cita con el especialista los datos de sus pantallas y de las tareas que hace a diario.
Pruebe a bajar la pantalla
El consejo habitual de colocar el borde superior de la pantalla más o menos a la altura de los ojos es un punto de partida. El CCOHS señala que quien lleva bifocales o progresivas puede preferirlo algo más bajo, para mirar por la zona adecuada de las lentes sin levantar la barbilla. Vea las recomendaciones del CCOHS sobre la altura de la pantalla y las lentes correctoras (en inglés).
Vaya ajustando la altura poco a poco y relea cada vez el mismo documento. La OSHA, la agencia estadounidense de seguridad y salud laboral, también propone bajar el monitor a quienes llevan bifocales y, si hace falta, inclinarlo hacia arriba, en dirección al usuario. Después de cambiar la inclinación, compruebe que no haya reflejos. Lea las recomendaciones de la OSHA para usuarios de bifocales (en inglés).
Si la letra pequeña le dificulta la prueba, agrándela para poder valorar la posición con una página que se lea bien. Tenga presentes los dos cambios: una letra más grande y una pantalla más baja resuelven problemas distintos. Aprenda a ajustar el tamaño del texto y la escala en Windows.
Lleve algunas medidas de su puesto de trabajo
Con una breve nota sobre su puesto le será más fácil explicar cómo trabaja a su optometrista o a su oftalmólogo. Mida desde su postura habitual, sentado, y anote las distancias en centímetros. Algunos datos útiles:
- La distancia de sus ojos a cada pantalla que usa.
- Si el borde superior de la pantalla principal queda por encima, a la altura o por debajo de sus ojos, y cuánto aproximadamente.
- La distancia a los documentos impresos u otras cosas que mire de cerca en su mesa.
- El tamaño de sus monitores, cómo están colocados y cuál usa más.
- Qué gafas lleva para cada tarea y en qué momentos nota que levanta la barbilla o se inclina.
Una foto de perfil de su puesto ayuda a dar contexto. Antes de hacerla o de enseñarla, oculte la información privada de las pantallas. Incluya el teclado y la silla, para que en la foto se vea algo más que el monitor.
Explique para qué tareas necesita las gafas
Explique si trabaja sobre todo con un monitor, si alterna entre varias pantallas, si lee documentos en papel o si mira a menudo al otro lado de la habitación. Pregunte si sus gafas actuales son adecuadas para esas tareas y si le convendría otro tipo de lente. El CCOHS recomienda elegir las gafas específicas para ordenador con el asesoramiento de un profesional de la salud visual; no hay un diseño único que sirva para todo el mundo.
Lleve las notas aunque ya haya mejorado la posición de la pantalla: dan a la conversación un punto de partida concreto y le ayudan a describir lo que todavía le resulta incómodo en su día a día.